Cómo recorrer Praga en 48 horas

Praga está considerada una de las ciudades más bonitas y especiales de Europa, y no es para menos pues es un lugar de majestuosos edificios, plazas de ensueño y buena cerveza entre otros muchos encantos. Una ciudad que enamora y provoca en el viajero imágenes y recuerdos imborrables.

Conocida como la “ciudad de las cien torres”, Praga te cautiva a través de sus calles y sus fantásticas cúpulas, palacios e iglesias. No dejes pasar la oportunidad de viajar a esta joya europea, declarada Patrimonio de la Humanidad que conseguirá que te enamores de su ambiente, de sus plazas, de sus torres y del halo indescriptible a cuento medieval y a historia que rezuman sus calles.

Primer día en Praga

Mañana

  • Comenzamos nuestro recorrido partiendo desde la Ciudad Vieja de Praga, el lugar donde encontraremos algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad. Uno de los lugares más sorprendentes de Praga es la Torre de la Pólvora, uno de los iconos más importantes de la ciudad. Esta impresionante torre de estilo gótico, ennegrecida por el paso del tiempo, fue construida en el año 1475, sin embargo en el año 1541 fue derruida a causa de un incendio. Más adelante sería reconstruida convirtiéndose en almacén de pólvora. No olvides visitarla por dentro para acceder a una curiosa exposición acerca de la historia de las torres de la ciudad y disfrutar de fantásticas vistas sobre Praga.
  • Siguiendo el paseo por Praga, llegaremos hasta el Antiguo Ayuntamiento de origen medieval, donde encontraremos uno de los símbolos imprescindibles de Praga, el Reloj Astronómico, el más famoso de Europa. Construido durante el año 1490 por un maestro relojero conocido por el nombre de Hanus, cuenta la leyenda que los concejales decidieron dejarlo ciego para que no construyera un reloj similar. En el interior de su esfera se aprecian los signos zodiacales, así como los meses del año representados a través de diversas imágenes junto con el Escudo de Armas de la Ciudad Vieja. En la esfera superior se encuentran las órbitas del sol y de la luna. El momento más especial, que reúne a cientos de curiosos, es aquel en el que el reloj marca cada hora, momento en el cual se produce el desfile de los 12 apóstoles desde las ventanas del reloj. Además aparecen cuatro figuras más que representan: la Muerte, la Avaricia, la Lujuria y la Vanidad.
  • En la misma plaza de la Ciudad Vieja encontraremos la Iglesia de Nuestra Señora de Tyn de estilo gótico y la Iglesia de San Nicolás de estilo barroco, ambas consideradas dos de las construcciones más bonitas y representativas de Praga.
  • Paseando hacia el norte de la ciudad, llegaremos hasta el Barrio Judío de Praga, en Josefov. Durante el recorrido podremos ver las seis famosas sinagogas del barrio judío: Vieja-Nueva, Española, Pinkas, Klausen, Maisel y Alta. Merece la pena hacer una parada en el Cementerio Judío, un lugar tan especial como melancólico en el cual se amontonan las cruces de los judíos que durante 300 años solo podían ocupar este lugar para ser enterrados. Es por ello que a pesar de que en la superficie solo se llegan a contar alrededor de 12.000 lápidas, lo cierto es que bajo las cruces hay enterrados más de 100.000 judíos en diferentes capas de tierra.
  • Para comer en Praga, nada mejor que aprovechar la ocasión y probar uno de los platos estrella de la gastronomía de la zona, el goulash. Una estofado de carne de ternera de excelente sabor que resulta muy popular en la gastronomía húngara y checa especialmente. Si quieres probar el mejor goulash de Praga, no dejes de visitar el restaurante Mlejnice, situado en la Ciudad Vieja.

Tarde

  • Reservamos la tarde para hacer una visita a un lugar imprescindible en nuestra viaje a Praga, el Clementinum  en la calle Karlova, cuyo origen se remonta al siglo XI, y que fue durante mucho tiempo sede del colegio jesuita y de la universidad. Hoy día alberga la Biblioteca Nacional y en ocasiones se celebran conciertos de música clásica. En su interior podremos visitar también la Capilla de los Espejos, la Torre Astronómica y la Biblioteca Barroca. Lo ideal es contratar un tour para conocer mejor los secretos de este conjunto arquitectónico. El coste de la visita guiada es de 8 euros.
  • Continuamos el paseo por Praga hasta llegar al mítico Puente de Carlos IV, uno de los lugares desde donde podremos disfrutar de un hermoso atardecer mientras admiramos sus 30 estatuas, dispuestas a los lados del puente. Cuenta la leyenda que al caer la noche, bajan de sus pedestales para pasear por el puente y hablar entre ellas. Cabe destacar la figura de San Juan Nepomuceno, quien fue lanzado al río Moldava tras haber sido martirizado por desacato al rey. Este es sin duda una de las visitas obligadas en Praga, un puente en el que se mezclan músicos callejeros con paseantes que disfrutan del ambiente y de las fabulosas vistas al Castillo de Praga.

Noche

  • Para disfrutar de una noche especial en el primero de los días de tu viaje a Praga, acércate al Restaurante Mlýnec, situado frente al Puente de Carlos IV, desde el cual se obtiene fabulosas vistas nocturnas del puente y de parte de la ciudad. Disfruta de una amplia seleccion gastronómica con su variado menú de degustación para saborear los placeres de la comida checa.

 

Segundo día en Praga

Mañana

  • Nuestro segundo día en Praga nos llevará a visitar la zona nueva de la ciudad, comenzando por la Plaza de San Wenceslao, centro neurálgico de algunos de los acontecimientos más importantes de la ciudad. Rodeada de restaurantes, tiendas, y hoteles, merece la pena acercarse al edificio más emblemático de la plaza, el Museo Nacional de Praga, el cual alberga diversas colecciones como Prehistoria de Bohemia, Moravia y Eslovaquia, Zoología o Antropología entre otras. El precio es de 5,50 euros.
  • A continuación visitaremos el barrio de Malá Strana, uno de los más antiguos de Praga el cual se caracteriza por su magnífico estado de conservación. Pasear por sus calles es como retroceder en el tiempo. Merece la pena llegar hasta la Isla Kampa, un bonito jardín al que antiguamente acudían las lavanderas, y que si hizo famoso por sus molinos, así como el Monte Petrín, desde donde podremos obtener fabulosas vistas de la ciudad. Para subir al Monte Petrín podemos coger un funicular desde la calle Újezd por un precio aproximado de 5 euros.
  • Llega el momento de reponer fuerzas en el restaurante Ferdinanda cuya especialidad es el codillo.

Tarde

  • Llega una de las visitas más importantes de nuestro viaje a la capital checa, y es que no puedes marcharte de esta preciosa ciudad sin visitar una de sus construcciones más majestuosas: el Castillo de Praga, considerado el castillo medieval más grande del mundo. Fue construido en el siglo IX y constituye una enorme fortificación formada por diferentes edificios y palacios que se encuentran conectados por medio de varias callejuelas. Estos son: la Catedral de San Vito, Palacio Real, Basílica de San Jorge, Torre Dalibor y el Callejón de Oro. Durante varios años fue la residencia de los Reyes de Bohemia hasta que acabó convirtiéndose en la sede en la cual se ubica el despacho del presidente. El precio de la entrada es de aproximadamente 10 euros.
  • Finaliza nuestra visita de dos días a Praga cenando en el restaurante Tavern U Krale Brabantskeho, donde entre otras especialidades podremos degustar algunas de las mejores cervezas de la ciudad.



Praga es una ciudad de cuento de hadas, de edificios sorprendentes y numerosas leyendas. Una pequeña ciudad en la que cada rincón tiene algo especial que consigue cautivar al visitante.

Sabías qué...

La tradición cuenta que a lo largo del Puente de Carlos IV, en dirección a Mala Strana, encontraremos una sitio marcado con una cruz arzobispal sobre una piedra. Es aquí donde debemos colocar la mano de modo que cada dedo toque una de las estrellas de la cruz, para cumplir un deseo.