Salamanca por el fin de semana: qué visitar

Salamanca cuenta con uno de los conjuntos monumentales más bonitos y mejor conservados de España. Sus calles respiran vida y tradición, y cada uno de sus rincones alberga un pasado lleno de historia, reflejado en su patrimonio artístico.

Ciudad universitaria por excelencia, cuenta con una animada oferta de actividades y ocio. A continuación te invitamos a descubrir algunos de los rincones más especiales y las visitas imprescindibles para hacer de tu viaje a Salamanca una escapada que nunca olvidarás.

Primer día en Salamanca

Mañana

  • El primer día en Salamanca, comenzará visitando la plaza de Anaya, creación del general francés Thiebault durante la Guerra de la Independencia. Desde aquí podremos obtener una excelente vista sobre la magnífica Catedral de Salamanca, conocida como la Catedral Nueva. Considerada una de las catedrales más bonitas de España, fue llevada a cabo en el siglo XVI, y cuenta con detalles tanto del Gótico, como del Barroco y el Renacimiento. En su interior, tan majestuoso como imponente podemos destacar la imagen de la Virgen de la Asunción, y las fabulosas vidrieras las cuales fueron traídas desde Flandes. La Catedral fue declarada Patrimonio de la Humanidad y es uno de los símbolos más importantes de la ciudad.
  • Desde la Catedral Nueva, podremos acceder a la conocida como Catedral Vieja, mezcla de estilos Románico y Gótico. Construida entre los siglos XII y XIII, cabe destacar el Retablo de la Historia de la Salvación, formado por diversos episodios de la vida de la Virgen y de Jesucristo, que sirvió en su época para evangelizar a la oblación, la mayor parte de la cual era analfabeta. El precio de entrada a ambas catedrales es de 4,75 euros.
  • Llega el momento de comenzar a disfrutar de las especialidades gastronómicas salmanquinas en el restaurante «La Aldaba«, donde podremos degustar platos tan típicos como el chuletón de morucha o el surtido ibérico. Un restaurante a la vieja usanza, con platos de primera calidad.

Tarde

  • Comenzamos una tarde de «leyendas» visitando la Cueva de Salamanca, cripta de la antigua Iglesia de San Cebrián derruida hace siglos. De este lugar se dice que fue una antigua escuela de nigromancia donde daba clases el Diablo a siete alumnos durante siete a los consecutivos. Pasado este tiempo el Diablo elegía a uno de sus alumnos como forma de pago. Uno de ellos se dice que fue el Marqués de Villena, quién al intentar escapar perdió su sombra para siempre. La entrada a la cueva es gratuita.
  • Regresando a la plaza de Anaya, y desde la calle Calderón de la Barca, llegaremos hasta la conocida Universidad de Salamanca, centro neurálgico de la ciudad y una de las razones por las cuales Salamanca es una de las ciudades más animadas de todo el país. Desde el Patio de las Escuelas podremos disfrutar de este elegante edifico, en el cual merece la pena adentrarse par disfrutar del esplendor de la vida universitaria y recorrer los pasillos que en su día tuvieron el privilegio de ser frecuentados por ilustres personajes de la historia como por ejemplo Fray Luis de León o Miguel de Unamuno en honor al cual se puede visitar hoy día la Casa-Museo que lleva su nombre. El precio de la visita es de 10 euros.

Noche

  • Al caer la tarde nos acercaremos hasta la Plaza Mayor, desde donde podremos disfrutar de un agradable paseo bajo sus soportales, los cuales no han perdido ni un ápice de su elegancia a pesar de los años. Construida en el siglo XVIII, es de estilo Barroco, y fue construida con las piedras doradas de Villamayor, las cuales gozan de importante prestigio en la ciudad. Durante muchos años, y aún hoy sigue siendo uno de los lugares favoritos por los salmantinos para comer, cenar o pasar una agradable jornada. 
  • Una vez que hemos disfrutado del ambiente de la plaza podemos quedarnos degustar una deliciosa cena en Las Tapas y el Meson de Gonzalo en el cual podremos disfrutar de una variada oferta de pinchos, o una de sus especialidades, las manitas de cerdo.

Segundo día en Salamanca

Mañana

  • Comenzamos nuestra segunda mañana en Salamanca visitando la célebre Casa de las Conchas, bajando la Plaza Mayor. Este bonito edificio debe su nombre la multitud de conchas, nada más y nada menos que un total de 300 conchas de peregrino, principal símbolo de la Orden de Santiago a la que pertenecía su dueño Rodrigo Arias Maldonado, embajador de los Reyes Católicos. Destaca también la decoración con varias flores de lis que engalanan su fachada. El edificio es ocupado hoy día por la Biblioteca Pública del Estado. Merece la pena entrar para contemplar el fabuloso patio interior, inspirado en los patios interiores florentinos del Quattrocento. La entrada es gratuita.
  • Justo enfrente de la Casa de las Conchas se encuentra el Colegio Real de la Compañía de Jesús, conocido como la Clerecía, que desde 1940 se erige como la Universidad Pontificia. Al estar construida sobre l punto más lato de la ciudad, desde sus torres se obtienen las mejores vistas de Salamanca.  En su interior, merece especial mención el Aula Magna, así como el Patio Barroco y la Escalera de Honor. El precio de la entrada es de 3 euros.
  • A continuación visitaremos el restaurante «El Bardo», donde podremos reponer fuerzas para continuar nuestra visita degustando algunas de sus magníficas tapas, destacando el pulpo, y el revuelto de huevos con jamón. 

Tarde

  • Llega el momento de visitar una de las calles más emblemáticas de la ciudad, la calle Toro donde podremos disfrutar del ambiente salmantino y aprovechar para hacer unas compras en algunas de sus tiendas de moda. Antiguamente era conocida como la calle de los Herreros, cambiando frecuentemente de nombre durante diversas épocas. 
  • Acabaremos nuestra visita a Salamanca dando un agradable paseo a orillas del río Tormes, bajando desde la Catedral hasta el Puente Romano, donde disfrutaremos del atardecer cayendo sobre la ciudad.

Noche

  • Despedimos nuestra última noche en Salamanca con una excelente cena en el Restaurante Casaserra, destacnado sus especialidades de carne entre las que no puedes perderte la ternera de morucha, el chuletón de morucha a la parrilla y el delicioso jamón ibérico.



Salamanca es una ciudad ideal para visitar en un fin de semana. Agradable, cómoda y con un excelente ambiente que nos permitirá descubrir todas sus joyas, disfrutando de una escapada llena de encanto y de historia.

Sabías qué...

La reforma de la catedral de Salamanca, llevada a cabo en 1992, provocó que el mampostero Miguel Romero se permitiera la libertad de tallar un pequeño astronauta, que aún hoy sigue siendo una de las pequeñas curiosidades que más curiosos atrae.