Cáceres en 48 horas: qué visitar

Hay muchas razones por las que visitar Cáceres, en la Comunidad Autónoma de Extremadura. Por un lado, ha sido elegida «Capital Española de la Gastronomía» y además el prestigioso periódico «The New York Times» la ha incluido en la lista de lugares imprescindibles para visitar en el año 2015.

Cáceres es una ciudad monumental y llena de vida, que combina la belleza de sus calles, con un centro histórico espectacular y una gastronomía de calidad insuperable. Disfruta todos los rincones imprescindibles que convertirán 48 horas en Cáceres, en una escapada inolvidable.

Primer día en Cáceres

Mañana

  • Comenzamos nuestra visita en la Plaza Mayor de Cáceres, centro neurálgico de la ciudad y principal punto de partida a partir del cual es posible disfrutar de las múltiples atracciones que ofrece la ciudad extremeña. Desde aquí podremos contemplar algunos de sus edificios más emblemáticos como el Ayuntamiento, la Torre de Bujaco, o Torre del Reloj, la cual sirvió en su día para defender la parte norte de la muralla, y que hoy día alberga el Centro de Interpretación de las Tres Culturas, de obligada visita para el turista. En él conoceremos un poco más acerca de la historia de esta ciudad y desde la parte alta de la torre, obtendremos algunas de las vistas más bonitas.
  • A la salida podremos contemplar la Torre de los Púlpitos, la única que aun se conserva nueva desde la reconquista cristiana, así como el famoso Arco de la Estrella, principal puerta de acceso a la Cáceres más medieval. El escudo de la ciudad y una imagen de Nuestra Señora de la Estrella presiden el arco más famoso de la capital cacereña.
  • A tan solo 100 metros estaremos en la Plaza de Santa María. Flanqueado por edificios señoriales a cual de ellos más especial. Por un lado el Palacio Episcopal que sirvió como hospedaje de Felipe II a su llegada de Alemania, el Palacio de Hernando Ovando, el Palacio de los Mayoralgo, el Palacio Provincial el cual alberga la Diputación de Cáceres Pero si hay una visita que no debes de perderte es la de la Concatedral de Santa María, habitada por las cigüeñas que han hecho de su tejado el lugar perfecto para custodiar tan bonita joya del románico. 
  • De vuelta a la Plaza Mayor encontrarás diversos restaurantes en los cuales podrás degustar una suculenta comidas. Cabe destacar Restaurante el Puchero, el cual ofrece vistas a la muralla en compañía de un plato de migas o cochifrito, o el Asador Carlos V donde disfrutarás de las mejores carnes de la zona.

Tarde-Noche

  • Saliendo de  nuevo desde la Plaza de Santa María subiremos hasta la Plaza de San Jorge, en la cual encontraremos el Palacio de los Golfines de Abajo, lugar que sirvió como hospedaje en alguna ocasión de los Reyes Católicos. En la iglesia jesuita de San Francisco Javier encontraremos un Centro de Divulgación de la Semana Santa Cacereña, el cual nos aproximará a las tradiciones religiosas de la ciudad.
  • Si seguimos nuestro recorrido hasta la Plaza de Santa Clara, encontraremos el Olivar de la Judería, un pequeño jardín que aún conserva el esplendor de la época en la que perteneció a algunas de las casas hebreas del barrio. Bajando hasta la Plaza de los Pereros podremos dar un agradable paseo por las pequeñas casas y callejuelas que conforman la Judería Vieja.
  • Llegaremos hasta la Plaza de las Veletas, en la cual se encuentra el Museo de Cáceres, el cual ocupa el espacio del Palacio de los Veletas y la Casa de los Caballos. En el interior del museo es posible hacer una visita por diversas etapas históricas de la ciudad, exhibe una variada muestra de obras de arte así como otras salas con exposiciones temporales.
  • Llega el momento de deleitarnos con algunas de los platos más típicos de la ciudad. Para ello bajaremos por la Plaza de San Mateo hasta la Cuesta de Aldana donde encontraremos el Restaurante La Cacharrería, donde podremos degustar algunas de las tapas más famosas de la comida regional, como las croquetas o las puntas de solomillo.

Segundo día en Cáceres

Mañana

  • Comenzamos la mañana dirigiéndonos hacia el Paseo de Cánovas, un lugar ideal para pasear gracias a la amplitud de sus jardines y la belleza de sus zonas verdes. Cuenta con más de 100 años de historia a sus espaldas, y es la principal vía de comunicación entre la zona antigua y la ciudad más moderna.
  • Subiremos por calle San Antón, hasta llegar a la calle de los Pintores, uno de los lugares en los que podemos pasar una agradable jornada de compras. Más adelante, en la Plaza de San Juan encontraremos algunos de los restaurantes más populares de la ciudad, como es el caso de El figón de Eustaquio o el Mesón San Juan, ambos muy recomendables para seguir deleitando el paladar con las especialidades de la zona.

 

Tarde-Noche

  • Hacia la parte sur de la Plaza Mayor, en la Ronda de San Francisco, encontraremos uno de los museos más importantes de la ciudad. Se trata del Museo de Historia y Cultura Casa Pedrilla, el cual alberga diversos objetos relativos a personajes importantes de la provincia, y podremos hacer un interesante repaso de la historia de Extremadura que servirá para acercarnos más a las distintas etapas que dieron lugar al desarrollo de la región.
  • Llegando hacia la calle Ancha, visitaremos uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad de Cáceres, el Parador Nacional de Turismo, el cual se encuentra en un majestuoso palacio de piedra de origen renacentista, cuyos orígenes están datados en el siglo XIV. Aquí podremos disfrutar de una extraordinaria cena que pondrá el broche final a una estancia inolvidable en una de las ciudades más especiales y con más siglos de historia de Extremadura.



Cáceres es una de las ciudades que mejor ha sabido conservar su pasado medieval. Prueba de ello es su fabuloso centro histórico, el cual ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad y que alberga algunos de los edificios más importantes de su historia. Un testimonio vivo de una época de esplendor que aún perdura hasta nuestros días.

Sabías qué...

La ciudad fue conquista por Alfonso IX rey de León, en el año 1229, concretamente en el día de San Jorge. Es por ello que este santo se convirtió en el patrón de la ciudad.